¿Coronavirus? No te inquietes!¡Ensaya el futuro!Imaginación tóxica y manejo de la incertidumbre.

Actualizado: 11 de mar de 2020


La ansiedad imaginaria está ahí siempre al acecho. Suele encontrar la más rocambolesca excusa para colapsar el sistema personal y/o social. En la práctica del YO-DAI (YO-Digital-Autónomo-Imaginario) también le llamamos “imaginación tóxica”

Hoy puede ser el Coronavirus y mañana los pingüinos de Groenlandia.


En Madrid acaban de comunicar el cierre de todos los centros educativos por contagio comunitario o dicho mejor, focos descontrolados de coronavirus.

Para quien no conozca presencialmente este berlangueano país, se puede estar un domingo manifestándose multitudinariamente en la calle por el día de la mujer (autoridades incluidas) y ya casi sintiendo que el mundo va a cambiar en un proceso de aceleración descomunal por derrumbe del patriarcado y el lunes, el mismo gobierno, salir y paralizar a todos los colegios y universidades y que se despliegue una alarma (histerismo digamos) en la población al punto de que se colapsen los supermercados porque la gente se ubica imaginariamente en un bunker bajo su casa durante semanas y semanas necesitándo alimentación.


Si uno compone el imaginario que provoca el Coronavirus encuentra unas cuantas imágenes conocidas y algunas nuevas: muertes por un tipo de gripe (siempre ocurren), hospitales desbordados (es bastante habitual) estudiantes de todos los ciclos sin asistir a clase presencial (el estudio online ya es y será aún más la norma), regiones o ciudades en cuarentena o semicuarentena por semanas (es la novedad pero también un ejercicio de lo que dice Harari, las epidemias o pandemias ahora se pueden controlar).

Posibilidad de morirse uno (no conozco a ningún ser humano que haya eliminado a cero la posibilidad de morirse por multiplicidad de factores, luego, en una hora o en 30 días)

Menos movilidad presencial (es que el futuro será más virtual que físico. Los cuerpos son artefactos pesados y complejos y encima se pueden agarrar virus y te atascan el sistema individual y si es masivo, el sistema social).


Mejor tenerlos bien cuidados, alimentados y con saludable entrenamiento para disfrutar de la vida ya que gran parte de la actividad la podemos hacer en el mundo virtual. Es buena noticia que lo presencial deje de ser el centro de cierta actividad productiva y dejar de gastar ingentes cantidades de dinero para ir a una cumbre en Asia solo para escuchar unas conferencias (donde se dice lo que ya estará por ahí seguramente y dicho por la misma persona) , tomar un aperitivo (¿compensa el gasto para unas copas?) hablar cuatro cosas irrelevantes (¿se dice algo que no se pueda expresar por otros medios no presenciales?) y sentir que hemos hecho negocios (muchos aún son nostálgicos de la biológica presencia).

Pero el problema fundamental de la ansiedad imaginaria es el mismo que el de la pandemia del Coronavirus. El problema no los provocan los contenidos del imaginario de los que hablé antes, el problema es la velocidad a la que se producen. Es una relación con el tiempo mental.


Ese siempre es el problema clave del fenómeno de la ansiedad por intoxicación de datos. Podemos imaginar y pensar cualquier cosa, pero no podemos procesar múltiple y abundante información de direrente magnitud como si no pasara nada pensando que no nos afecta. Habrá colapso.

Imaginen. Sumen que mientras escribo esto, a la par leo un artículo de El País que comenta que las bolsas se recienten (¿cuanto hace que ya sabemos que habrá una nueva recesión económica?) A mí me lo han dicho hace tiempo al menos.

Dice el artículo, los inversores han entrado en pánico. Uy! pobres – pienso rascándome el oído -. Porque a los efectos negativos del Coronavirus en las bolsas, dice el artículo, se suma “el batacazo de hoy provocado por el conflicto en la OPEP (la organización de países productores de petróleo). La guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudí era algo completamente inesperado. Sin este factor, creo que habría sido un día de recuperación de las Bolsas …

… El banco francés de inversión pide además prevención ante una posible crisis de liquidez ante el temor de un posible colapso: “Los ingresos de las empresas van a caer, mientras que los gastos (salarios, intereses y pago de deuda) se mantendrán”.

Es pintoresco que ante el pánico del Coronavirus, los países que determinan el precio del petróleo entren en conflicto y oh, casualidad, esto provoque el aumento en el precio para el consumidor.

Oh oh oh…

Imaginario e imaginación.


¿Qué es lo importante de todo esto?

Jerarquizar los contenidos del campo imaginario. Ser responsable de lo posible. Porque si no se te va la pinza y entras en pánico.

¿Qué te ha ocurrido a ti realmente? ¿Tienes coronavirus? ¿Algún conocido lo tiene? Si lo tienes ¿está encaminada la solución? Si no lo tienes, ¿tienes todo claro?

¿Hoy , tus hijos tienen que pasarse 15 días en tu casa? Ante esto ¿te sientes bien, puedes resolver lo concreto de este mes? ¿Tienes con quién organizarte? ¿Cuáles son tus problemas reales y prácticos? ¿Por cuánto tiempo crees que tendrás cambios en tu funcionamiento? ¿Qué cambios serán? ¿Los tienes bien pillados? ¿Has hecho el cálculo? ¿Qué más te preocupa? ¿Resuelve eso que te preocupa? ¿Te agobias porque en Italia están en cuarentena? ¿Puedes hacer algo por los italianos? ¿Vas a viajar a Italia por trabajo? Es que si no, todo lo que pienses en abstracto contaminado por los medios, es imaginación tóxica. Imaginación que no sirve para nada.

Si no se traduce en nada relevante, tu información alimentará la imaginación tóxica. Que se queda ahí. Te ocupó tiempo conseguirla, entenderla, pero ¿para qué? Por más que leas noticias y te informes. Leyendo la última estadística de casos de Coronavirus en Kualumpur, pues no te servirá de nada.

El imaginario es una constelación de contenidos. Piensa. La solución siempre es la posible. Si no jerarquizas primero lo que tiene relación contigo, con tu entorno inmediato y lo resuelves de forma eficaz y determinante, no avanzas.

La realidad tiene básicamente dos círculos: el de la información, los contenidos inmediatos que entran por tus sistema sensorial (lo escucho, lo toco, lo oigo, lo miro, lo huelo) tus cinco sentidos de toda la vida y la que se origina luego en el campo virtual de tu imaginario, que es infinita, puede generar cualquier contenido a toda velocidad y condicionarte completamente tu estado general. Siempre es bueno separarlas. Porque luego puedes viajar de una a otra con plena libertad. Tienes que saber cuando estás dentro del campo de lo posible inmediato y de lo imaginario imposible.

El centro del problema, es la velocidad y el secreto de la velocidad es tu relación con el tiempo. Pero de esto seguiré hablando después.

Verás que el título decía también el manejo de la incertidumbre. Esto será para la próxima. Si sigo, te intoxicaré la imaginación y nada más lejos de mi intención.



Si te interesa que desarrolle más algún tema, para eso estamos, solo escribe tu opinión.

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Creado por Imaginación 3.0

Madrid

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