¡Digital-Mental-clic! ¡Vivir en dos mundos!




Sobre los parecidos que tienen la realidad digital y la imaginaria y la potencia que esto supone.


¡Tu vida es una ficción! Crea otra. Cambia de video juego mental como cuando cambias de video juego artificial.

Si algo nos han enseñado los mundos virtuales basados en realidad digital, es a vivir otras vidas durante ciertos espacios de tiempo.


El único sitio que tienes en ti, que pueda trabajar directamente con material

digital, con datos, sin colapsarse, es tu imaginación.

Ten en cuenta que de todo lo creado por el ser humano, la realidad digital es la más parecido a lo imaginario!

Ambos materiales, lo imaginario y lo digital, tienen características que los hacen similares y conocerlos te abre a una amplificación y expansión de tu interioridad.

Si te fijas, ambos, “lo imaginario” y “lo digital” están la mayor parte del tiempo en estado latente.

Aunque la imaginación esté vinculada a tu soporte cerebral, ella está siempre ahí aunque no seas consciente de ello. Está latente hasta que produce algo (un mental-clic) y te compone una imagen, o un sonido o una experiencia. La vives porque la imaginas y mientras la imaginas.

En ese momento en que la imaginación produce un contenido dices: “ah, sí, la casa de mi amigo, o el parque tal o cual a donde iré esta tarde …” De esta manera, en tu imaginación, pre-vives esa tarde, la ensayas anticipadamente en tu mente. Con tu simulador virtual mental (SVM) (lo trataremos en otro post con más detenimiento), digamos que con la capacidad imaginaria, creas ese castillo imaginario mental en segundos hasta que algo sucede o tú mismo cambias de interés y el castillo desaparece de repente. Todo esto, a velocidad “mental- clic”.

Si te fijas, lo digital tiene comportamientos parecidos aunque se trate de un material sustancialmente diferente. Lo digital también está vinculado a soportes físicos de almacenamiento como tus discos duros, que están ahí pero tú no eres consciente todo el tiempo de que están ahí.

Igual que en la imaginación, en cualquier dispositivo informático haces un “clic” y aparece un video, un sonido, una canción, un texto, un gráfico en la pantalla que te permite vivir una experiencia. De repente cambias de interés, haces otro clic y todo se esfuma. Todo esto, a velocidad “digital-clic” con el que todo se vuelve a desintegrar en dígitos y vuelva a estar latente otra vez en su lugar de almacenamiento.

En este sentido podemos decir que tanto la imaginación como lo digital, son efímeros. Solo se mantienen si un ¡mental clic! de tu voluntad o un digital-clic de tu ratón o de tu dedo en la pantalla, hace aparecer y desaparecer el contenido en el espacio de tu mente o en el espacio de una pantalla.

En tu imaginación, tu voluntad es la que hace aparecer y desaparecer los contenidos imaginarios con un mental-clic desintegrándolo de tu campo mental.

Aunque son realidades ontológicamente diferentes (la imaginación surge de lo biológico-orgánico y lo digital de lo tecnológico-artificial) se parecen también en el enorme impacto que te producen.

¿Cómo te sentirías si ahora mismo recibes una muy mala noticia de tu ámbito familiar por un accidente de un ser querido o, al contrario, una buena noticia acerca de que has conseguido un trabajo que deseabas?

Cualquiera de los dos contenidos imaginarios alterarían de manera notable tu estado general revolucionando el cómo te sientes, piensas y tomas decisiones sobre un asunto o una situación.

Pero en realidad todo ha sido compuesto por tu imaginación en tiempo instantáneo. El accidente o el nuevo trabajo no existen más que en tu imaginación hasta que entres en el terreno real y lo experimentes y confirmes mediante la experiencia. Si ambas cosas fueran una broma macabra que te han gastado (en el primer caso) o una burla (en el segundo), serían simplemente una composición imaginaria que alguien te ha hecho construir.

Fuera como fuera, tu sistema general habría cambiado por completo tu sensación de vivir.

Lo digital también te permite una enorme cantidad de experiencias que en segundos, pueden alterar tu existencia por lo que pueden comunicarte o hacerte vivir.

En Imaginación 3.0 tenemos un protocolo que mejora la capacidad habitual de simular la realidad. Convertir la potencia imaginaria en un Simulador de Realidad Mental Virtual, es una de las técnicas que enseñamos para alcanzar precisión, eficacia, placer creativo y sobre todo una capacidad aumentada a la hora de ensayar las vidas que quieres vivir. En nuestra web publicaremos en breve este protocolo.

Lo hemos extraído directamente del uso que le dan los jesuitas a la imaginación en sus ejercicios. Imagina. Hemos liberado y actualizado un protocolo que data de siglo XVI. El ser humano siempre ha utilizado el poder de la imaginación pero nunca lo había exteriorizado en tecnologías como las de la Realidad Virtual de hoy día. Por eso, el estado de las cosas nos exige y permite trabajar con capacidades imaginarias aumentadas.

Cuándo tienes el algoritmo de tu mejor versión a punto, lo que urge es probarlo, ensayarlo como si de un video juego se tratara.

Esto te permite pre-vivir cualquier situación que te hayas propuesto, pero haciéndolo con los niveles más altos de precisión que puedas. Tan altos como tu te lo propongas. El espacio imaginario no tiene límites y su poder tampoco.

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Creado por Imaginación 3.0

Madrid

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